El Parque Forestal nace como el patio del Museo Nacional de Bellas Artes y actualmente es su extensión. Comienza en Plaza Italia y se extiende hasta la punta diamante que se forma en Recoleta. Los capitalinos disfrutan de sus pastos de lunes a domingo, y es el lugar ideal para un paseo familiar, además de ser la ruta de muchos ciclistas.

A lo largo de la explanada que lo conforma se encuentran esculturas imponentes, como es el caso de la Fuente Alemana, justo a la entrada oriente del parque. Esta escultura fue donada en 1910 por la colonia alemana en agradecimiento a sus residentes y como motivo del primer centenario de Chile. También está el minero mestizo a su izquierda, y una bella joven a su derecha, que simbolizan el esfuerzo y la fortuna. En la proa, la diosa Victoria, metáfora de un Chile triunfal y libre, y en el timonel, el dios Mercurio, que es símbolo de la imponente Cordillera de los Andes.